¿Por qué la Luna cambia de forma cada noche?
La Luna parece cambiar de forma noche tras noche: llena, media, una fina uña, y a veces desaparece. Un error muy común es creer que eso lo causa la sombra de la Tierra cayendo sobre ella. No es así. La Luna no cambia de forma, y casi nunca hay una sombra de por medio: las fases son un puro juego de perspectiva.
Ten en cuenta dos cosas. Primera: la Luna es siempre la misma bola, no cambia. Segunda: el Sol siempre ilumina exactamente la mitad de esa bola —la mitad que le da la cara—, igual que siempre ilumina la mitad de la Tierra (por eso hay día y noche). Esa mitad iluminada existe siempre; lo único que cambia es cuánto de ella podemos ver nosotros desde la Tierra.
Y eso depende del ángulo, que va cambiando a medida que la Luna orbita a nuestro alrededor cada mes. Cuando la Luna está en el lado opuesto al Sol, vemos su cara iluminada de frente: luna llena. Cuando está entre el Sol y nosotros, su cara iluminada apunta al otro lado y solo vemos su lado oscuro: luna nueva. En medio, vemos la mitad iluminada de reojo, y por eso aparece como cuarto o media luna. Nada de sombras: solo el ángulo desde el que la pillamos.
(La sombra de la Tierra sobre la Luna sí existe, pero es otra cosa: el eclipse lunar, que ocurre pocas veces al año y en cuestión de horas, no el ciclo mensual de las fases.)
La media luna no es media Luna ni una sombra encima: es la Luna de siempre, vista desde un ángulo. Las fases no las dibuja una sombra, sino tu punto de vista girando con ella.
Fuentes: Las fases dependen del ángulo Sol-Luna-observador según la Luna orbita la Tierra · El eclipse (sombra de la Tierra sobre la Luna) es otro fenómeno distinto. ✓ Verificado a mano.
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