Astronomía

¿Qué le pasará al Sol cuando se muera?

El Sol parece eterno, pero no lo es: es una estrella, y las estrellas también nacen, viven y mueren. La buena noticia es que al Sol le quedan unos 5.000 millones de años de vida tranquila. La mala es lo que viene después.

El Sol brilla porque en su núcleo fusiona hidrógeno. Cuando ese combustible empiece a agotarse, el astro perderá el equilibrio y comenzará a hincharse, transformándose en una gigante roja: una bola enorme y rojiza que crecerá hasta tragarse a Mercurio y a Venus, y probablemente dejar la Tierra achicharrada o engullida. Nuestro cielo lo llenaría un Sol monstruoso y anaranjado.

Después, sin fuerzas para sostenerse, el Sol soltará sus capas exteriores al espacio, formando una preciosa nube de gas brillante llamada nebulosa planetaria. Y en el centro quedará lo que fue su corazón: una brasa densísima, del tamaño de la Tierra pero pesando casi como el Sol entero, llamada enana blanca. No explotará como una supernova —para eso le falta masa—; simplemente se irá apagando y enfriando a lo largo de miles de millones de años, hasta volverse oscura y fría.

Y hay un consuelo hermoso: esas capas que el Sol expulse, cargadas de los elementos que cocinó, se mezclarán con el espacio y podrán formar nuevas estrellas y planetas. La muerte de un sol es materia prima para otros.

El Sol terminará como una brasa que se enfría en la oscuridad, tras un último acto deslumbrante. Pero lo que suelte al morir sembrará el cielo —de una estrella muerta nacen las siguientes.

Fuentes: Evolución estelar del Sol: gigante roja en ~5.000 millones de años, luego enana blanca · El Sol no tiene masa suficiente para explotar como supernova. ✓ Verificado a mano.

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