¿A qué velocidad viajan las señales por tus nervios?
Tocas algo ardiendo y retiras la mano antes de “pensarlo”. Esa reacción no es magia: es la velocidad a la que corren las señales por tus nervios, y es más alta de lo que imaginas.
Tus nervios son cables biológicos que transmiten impulsos eléctricos, y los más rápidos alcanzan unos 120 metros por segundo: más de 400 km/h, superando la punta de un carro de Fórmula 1. El secreto está en un forro aislante llamado mielina, que envuelve el nervio dejando pequeños huecos a intervalos. Gracias a él, el impulso no recorre el cable centímetro a centímetro, sino que salta de hueco en hueco, ganando muchísima velocidad. Los nervios sin ese forro son mucho más lentos —unos pocos metros por segundo—, y por eso el dolor sordo y difuso llega después que el dolor agudo y punzante.
Aquí un detalle curioso: por muy veloz que sea, la señal tarda. Desde el dedo del pie hasta el cerebro hay más de un metro, así que un pinchazo en el pie llega a tu conciencia una fracción de segundo después que uno en la cara. En una persona muy alta, esa diferencia es medible.
Dentro de ti, la información viaja a más de 400 km/h por cables forrados que la hacen saltar. Retiras la mano del fuego a velocidad de carrera —y aun así, tu pie siempre avisa un poquito tarde.
Fuentes: Velocidad de conducción nerviosa: hasta ~120 m/s (~430 km/h) en fibras mielinizadas · Mielina y conducción saltatoria. ✓ Verificado a mano.
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