Química

¿Podríamos vivir en Marte respirando su aire?

En la ciencia ficción, la humanidad “terraforma” Marte —lo transforma en una segunda Tierra— y la gente pasea sin casco. ¿Qué tan lejos está eso de la realidad? Bastante.

El aire de Marte es un problema químico enorme: es 95% dióxido de carbono (CO₂), casi no tiene oxígeno, y su presión es unas cien veces menor que la de la Tierra. Respirarlo te mataría en segundos. Para volverlo respirable habría que fabricar oxígeno a escala planetaria y engrosar muchísimo la atmósfera.

Aquí el giro que apaga la fantasía: un estudio de la NASA (2018) calculó que no hay suficiente CO₂ accesible en todo Marte —el congelado en sus polos y atrapado en sus rocas— para engrosar el aire ni acercándose. Con la tecnología de hoy, terraformar el planeta entero es inviable.

Pero no todo es no. Fabricar oxígeno localmente sí se puede, y ya se probó: en 2021, el rover Perseverance llevó un aparato llamado MOXIE que convirtió el CO₂ marciano en oxígeno —poquito, del orden de lo que respira un árbol pequeño, pero real—. El futuro no es un Marte al aire libre: es oxígeno fabricado, dentro de domos y trajes.

Marte no se va a volver una segunda Tierra con la ciencia de hoy: no alcanza el aire. Pero ya sabemos sacarle oxígeno a su CO₂ —el primer aliento marciano, fabricado por una máquina.

Fuentes: Jakosky & Edwards (2018, Nature Astronomy): no hay suficiente CO₂ accesible para terraformar Marte con la tecnología actual · Experimento MOXIE (rover Perseverance, 2021): producción de oxígeno a partir del CO₂ marciano. ✓ Verificado a mano.

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