¿Por qué el metal se siente más frío que la madera?
Estás en una habitación con una mesa de madera y una silla de metal. Tocas ambas: el metal se siente helado, la madera tibia. Parece obvio que el metal está más frío. No lo está. Llevan horas en el mismo cuarto: tienen exactamente la misma temperatura.
Entonces, ¿por qué el engaño? Porque tu piel no mide temperatura: mide qué tan rápido pierde calor. El metal es un excelente conductor: cuando lo tocas, absorbe el calor de tu mano a toda velocidad, y esa fuga rápida es lo que tu cerebro traduce como “frío”. La madera conduce el calor malísimo, así que apenas te roba calor y la sientes tibia.
Lo puedes comprobar al revés: en un día caluroso, un objeto de metal a 45 °C te quema mucho más que uno de madera a 45 °C, porque te entrega el calor igual de rápido que antes te lo robaba.
No sientes lo frío o caliente que está algo, sino qué tan rápido intercambia calor contigo. El metal solo es más veloz.
Fuentes: Conductividad térmica (el metal conduce el calor mucho mejor que la madera) · Percepción táctil: la sensación de frío depende de la velocidad de pérdida de calor de la piel. ✓ Verificado a mano.
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