¿Por qué explota la Coca-Cola cuando le echas un Mentos?
Sueltas un Mentos en una botella de Coca-Cola y sale un géiser espectacular. Parece una reacción química furiosa entre el caramelo y el refresco. Pues no hay ninguna reacción: el truco es pura física.
Los refrescos están cargados de dióxido de carbono (CO₂) disuelto a presión —por eso hacen burbujas—. Ese gas está “atrapado” y deseando escapar, pero necesita un punto donde juntarse para formar una burbuja. En una botella lisa, esos puntos son pocos, y el gas sale despacio.
Ahí entra el Mentos. Aunque parezca liso, su superficie está llena de huecos y rugosidades microscópicas. Cada uno de esos huequitos es un punto perfecto donde nacen burbujas, y hay miles. Al caer el caramelo, se forma una cantidad enorme de burbujas a la vez, el gas se libera de golpe, empuja el líquido hacia arriba y… géiser.
(Por eso funciona mejor un Mentos rugoso que un caramelo pulido: es cuestión de textura, no de sabor.)
No es química, es geografía en miniatura: la superficie rugosa del Mentos le da al gas mil puertas para escapar a la vez.
Fuentes: Nucleación del CO₂ disuelto: la superficie rugosa del Mentos acelera la formación de burbujas (proceso físico, no reacción química). ✓ Verificado a mano.
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