¿Por qué flota el hielo (y por qué eso te salva la vida)?
Metes hielo en tu vaso y flota. Tan normal que nunca lo cuestionas. Pero es rarísimo.
Casi todas las sustancias del universo se vuelven más densas al pasar a sólido: los átomos se ordenan, se aprietan, se hunden. El agua hace lo contrario. Al congelarse se expande —el hielo es cerca de un 9% menos denso que el agua líquida—, y por eso flota.
¿La culpa? Los enlaces de hidrógeno. Al congelarse, empujan a las moléculas de agua a formar una estructura hexagonal abierta, llena de huecos. Más espacio entre moléculas, menos densidad.
Y aquí está el abismo que te incluye a ti: si el hielo se hundiera, los lagos y océanos se congelarían desde el fondo hacia arriba, sin nada que los frenara, hasta volverse bloques sólidos. En cambio, esa capa de hielo que flota aísla el agua de abajo y la mantiene líquida. Peces, plantas, microbios: todo el invierno sobreviven debajo.
La vida acuática existe porque el agua rompe la regla: su hielo flota en vez de hundirse.
Fuentes: Anomalía de densidad del agua: el hielo es ~9% menos denso que el agua líquida · Enlaces de hidrógeno y estructura hexagonal abierta del hielo. ✓ Verificado a mano.
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