Física

¿Por qué la llama de una vela siempre apunta hacia arriba?

Enciende una vela, gírala, inclínala, ponla de cabeza: la llama, tozuda, siempre vuelve a apuntar hacia arriba. Parece una ley obvia del fuego. Pero no es una propiedad del fuego: es una propiedad de la gravedad, y sin ella la llama se comportaría de un modo que te dejaría con la boca abierta.

Una llama calienta el aire que la rodea. Ese aire caliente se expande y pesa menos que el aire frío de alrededor, así que —igual que un globo de aire caliente— sube. Al subir, deja un hueco que el aire frío de abajo corre a llenar, aportando oxígeno fresco que alimenta la combustión. Ese flujo constante de aire ascendente estira la llama hacia arriba y le da su clásica forma de gota. En otras palabras: la llama apunta arriba porque el aire caliente cae hacia arriba… y “arriba” solo existe porque hay gravedad.

¿Y si no hubiera gravedad? Ocurre algo hermoso. En la Estación Espacial, sin peso, el aire caliente no sube (no hay un “arriba”), así que no hay corriente que estire la llama. El oxígeno le llega por igual desde todos lados, y la llama arde como una pequeña esfera, tenue y azulada, flotando sin dirección. Los astronautas lo han filmado.

La forma de una llama es, en realidad, la forma de la gravedad. Esa punta que siempre mira al cielo no la dibuja el fuego, sino el peso del aire —quítalo y el fuego se vuelve una esfera.

Fuentes: Convección: el aire caliente (menos denso) asciende en un campo gravitatorio · Experimentos de combustión en microgravedad (NASA): llamas esféricas. ✓ Verificado a mano.

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