¿Por qué la manzana se pone marrón al cortarla?
Cortas una manzana (o un aguacate, o una banana), te distraes un rato y vuelve marrón y fea. La buena noticia: no se está pudriendo. Lo que ves es química pura y rapidísima.
Mientras la manzana está entera, guarda por separado unas sustancias (unos compuestos llamados fenoles) y una enzima. Al cortarla, rompes sus células y lo mezclas todo con el oxígeno del aire. La enzima usa ese oxígeno para transformar los fenoles en pigmentos marrones (parientes del pigmento que da color a tu piel).
Es, en el fondo, la misma idea que el óxido del hierro: algo reaccionando con el oxígeno. Por eso se llama pardeamiento por oxidación.
Y por eso el truco de la abuela funciona: unas gotas de limón sobre la fruta la mantienen fresca. El ácido y la vitamina C del limón frenan a la enzima, y sin enzima activa, no hay marrón.
La manzana marrón no está podrida: se está oxidando, como un clavo, pero en cámara rápida. Y una gota de limón le pone pausa.
Fuentes: Pardeamiento enzimático: enzima polifenoloxidasa + oxígeno; el ácido del limón frena la reacción. ✓ Verificado a mano.
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