Si hay infinitas estrellas, ¿por qué la noche es oscura?
La noche es oscura porque el universo no es infinitamente viejo ni quieto: la luz de las estrellas más lejanas todavía no ha tenido tiempo de llegar, y la que viene de más lejos se estira y se apaga por la expansión del cosmos. Suena simple; durante siglos fue un rompecabezas.
Piénsalo: si el universo fuera infinito, eterno y lleno de estrellas por igual, entonces cada dirección a la que mirases, tarde o temprano, tu línea de visión chocaría con la superficie de una estrella. El cielo nocturno entero debería brillar como el Sol. Pero está oscuro. A esa contradicción se le llama la paradoja de Olbers.
La salida no es que falten estrellas, sino el tiempo. El universo tiene unos 13.800 millones de años, así que solo nos llega la luz de las estrellas cuya luz ha alcanzado a viajar hasta aquí: más allá de cierta distancia, simplemente aún no ha llegado. Y encima, el universo se expande: estira la luz de los objetos lejanísimos hacia longitudes de onda invisibles (el “corrimiento al rojo”), apagándolos para nuestros ojos.
El abismo: la oscuridad de tu ventana por la noche no es la ausencia de universo, es su biografía. Un cielo negro es la huella de que el cosmos tuvo un principio.
La noche es oscura porque el universo es joven y crece. La pregunta más ingenua —¿por qué no brilla el cielo?— esconde una de las mayores pruebas de que todo, alguna vez, empezó.
Fuentes: Paradoja de Olbers (por qué el cielo nocturno es oscuro) · Edad finita del universo (~13.800 millones de años) y expansión cósmica (corrimiento al rojo). ✓ Verificado a mano.
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