¿Por qué lloras cuando cortas cebolla?
Cortas una cebolla y, a los segundos, los ojos te arden y lloras. No es casualidad ni debilidad tuya: es la defensa química de la cebolla, activada por tu cuchillo.
Mientras está entera, la cebolla guarda por separado unas sustancias y unas enzimas. Al cortarla, rompes sus células y esas piezas se mezclan, disparando una reacción que fabrica un gas volátil irritante (de nombre impronunciable: sin-propanotial-S-óxido).
Ese gas flota hacia arriba y llega a tus ojos. Y aquí viene lo asombroso: al tocar la fina capa de humedad del ojo, el gas se transforma en una pequeñísima cantidad de ácido sulfúrico. Tus ojos detectan el irritante y hacen lo único que saben: producir lágrimas para lavarlo.
(Truco real: enfría la cebolla en la nevera antes de cortarla. En frío, el gas se libera más lento y llega menos a tus ojos.)
No lloras de emoción ni de debilidad: fabricaste, sin querer, una gota de ácido dentro de tu ojo. La cebolla solo se defendía.
Fuentes: Química de la cebolla al cortarla: enzimas y formación del gas sin-propanotial-S-óxido · Irritación ocular: el gas forma ácido sulfúrico al contacto con la humedad del ojo. ✓ Verificado a mano.
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