Biología

¿Por qué los árboles no crecen infinitamente hacia arriba?

Un árbol crece y crece hacia la luz. Entonces, ¿por qué no hay árboles de un kilómetro de alto? No es que se cansen ni que el viento los tumbe: los frena un problema de fontanería.

Cada árbol tiene que subir agua desde las raíces hasta la hoja más alta. No la bombea con un corazón, sino que la jala desde arriba: al evaporarse el agua por las hojas, tira de una larguísima columna de agua conectada por dentro, como sorber por una pajita gigantesca. El problema es que esa columna pelea contra la gravedad y contra el rozamiento, y cuanto más alta, más difícil es mantenerla sin que se “rompa” en burbujas. Los cálculos dan un techo de alrededor de 120 a 130 metros: pasado ese punto, a las hojas de la copa ya casi no les llega agua, se secan, y el árbol deja de poder crecer más arriba.

Y la naturaleza lo confirma. Los seres vivos más altos del planeta son las secuoyas rojas de California, y el más alto medido, apodado Hyperion, ronda los 116 metros —más que un edificio de 35 pisos—, justo por debajo de ese límite teórico. No llegan más alto porque, literalmente, no pueden regarse la cabeza.

A un árbol no lo detiene la fuerza, sino el agua que puede levantar. El ser vivo más alto de la Tierra se para justo donde su propia fontanería se rinde ante la gravedad.

Fuentes: Límite hidráulico de altura de los árboles: ~120-130 m · Árbol más alto conocido: Hyperion (secuoya roja), ~116 m. ✓ Verificado a mano.

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