¿Por qué nada puede ir más rápido que la luz?
La luz recorre unos 300.000 kilómetros por segundo —le daría más de siete vueltas a la Tierra en un solo segundo—. Pero lo raro no es que sea rápida. Lo raro es que nada puede superarla, y no por falta de tecnología: es una ley del universo.
Einstein lo mostró con la relatividad: cuanto más rápido empujas un objeto con masa, más energía cuesta seguir acelerándolo… y ese costo se dispara al acercarse a la velocidad de la luz. Para llegar justo a ella necesitarías energía infinita. Como la energía infinita no existe, nada con masa alcanza jamás ese límite.
¿Y la luz? La luz puede porque no tiene masa. Igual cualquier otra partícula sin masa: no aceleran poco a poco hasta c, sino que nacen viajando a c. Es su única velocidad posible.
El abismo: esa velocidad no es solo la de la luz, es la rapidez máxima a la que cualquier causa puede afectar a otra cosa en el universo. Es, literalmente, el tope de qué tan rápido puede “pasar” algo.
La velocidad de la luz no es lo rápido que va la luz: es el límite de velocidad del universo, y solo lo que no pesa puede tocarlo.
Fuentes: Relatividad especial de Einstein (la velocidad de la luz c como límite; energía relativista). ✓ Verificado a mano.
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