¿Por qué se forma un arcoíris?
Un arcoíris necesita dos cosas al mismo tiempo: sol y gotas de agua en el aire. Con eso, y el ángulo correcto, aparece la franja de colores. ¿Qué pasa exactamente ahí arriba?
La luz del Sol, que parece blanca, es en realidad todos los colores mezclados. Cuando un rayo entra en una gota de lluvia, se dobla (refracta), rebota en la pared interior de la gota y vuelve a doblarse al salir. Y aquí está la clave: cada color se dobla un poquito diferente —el violeta más, el rojo menos—, así que salen separados, desplegados en su orden clásico.
Millones de gotas haciendo esto a la vez, cada una enviándote un color según su posición, forman el arco completo.
Lo más bonito: como todo depende del ángulo entre el Sol, las gotas y tus ojos, la persona a tu lado ve un arcoíris armado con gotas distintas. Nadie ve exactamente el mismo arcoíris que tú.
Un arcoíris no está “ahí afuera” en un lugar fijo: se arma a tu medida, con tu ángulo y tus ojos. Es un espectáculo hecho solo para ti.
Fuentes: Refracción, reflexión interna y dispersión de la luz solar en las gotas de lluvia. ✓ Verificado a mano.
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