Física

¿Por qué un globo se pega a la pared si lo frotas en tu pelo?

Frotas un globo contra tu pelo, lo acercas a la pared y —sin pegamento ni truco— se queda pegado, aguantando su propio peso contra la gravedad. A veces hasta se queda en el techo. ¿Qué lo sostiene? Un robo invisible de partículas.

Todo está hecho de átomos, y los átomos tienen unas partículas con carga negativa, los electrones, girando por fuera. Algunos materiales las sujetan flojo. Cuando frotas el globo contra tu pelo, el globo le arranca electrones al pelo y se queda con un exceso de carga negativa; por eso, de paso, tu pelo (que perdió electrones) queda con carga opuesta y se eriza intentando alejarse de sí mismo.

Ahora acercas el globo cargado a la pared. Aunque la pared no tiene carga, el globo empuja las cargas negativas de su superficie hacia el fondo y deja la cara más cercana con carga positiva. Y cargas opuestas se atraen: el globo negativo y esa zona positiva de la pared se enganchan con fuerza suficiente para vencer la gravedad. El globo se queda pegado hasta que, poco a poco, las cargas se equilibran y cae.

Es exactamente la misma fuerza que hace saltar una chispa cuando tocas una manija en un día seco, o que la ropa recién salida de la secadora se pegue: electricidad estática, cargas separadas por el roce buscando volver a juntarse.

Un globo se pega a la pared porque le robó partículas a tu pelo. Esa fuerza silenciosa que vence a la gravedad es la misma que te da el “toque” del picaporte: cargas separadas, deseando reunirse.

Fuentes: Electricidad estática: transferencia de electrones por fricción (efecto triboeléctrico) · Atracción por inducción de carga en el material vecino. ✓ Verificado a mano.

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