¿Qué te pasaría si cayeras en un agujero negro?
Caer en un agujero negro no te aplastaría como una lata, al menos no al principio. Lo que te espera es más raro —y tiene un nombre casi cómico—.
La clave está en que la gravedad es más fuerte cuanto más cerca estás de la masa. Si cayeras de pies, tus pies estarían más cerca del centro del agujero negro que tu cabeza, así que la gravedad tiraría de ellos muchísimo más fuerte. Esa diferencia —llamada fuerza de marea— se volvería tan brutal que empezaría a estirarte, como un chicle, cada vez más largo y delgado.
Los físicos, con humor, lo bautizaron “espaguetificación”: te convertirías en un fideo de átomos, estirado hasta lo imposible.
Y el remate mareante: por cómo el agujero negro deforma el tiempo, alguien que te viera caer desde lejos jamás te vería cruzar el borde. Te vería congelarte, cada vez más rojo y tenue, quieto en la orilla para siempre.
Un agujero negro no te aplasta: te estira hasta volverte un espagueti de átomos. Y visto desde fuera, jamás terminas de caer.
Fuentes: Fuerzas de marea cerca de un agujero negro y 'espaguetificación' (estiramiento extremo) · Dilatación gravitacional del tiempo cerca del horizonte de sucesos. ✓ Verificado a mano.
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