¿Existe un animal casi imposible de matar?
Mide menos de un milímetro, camina rechoncho sobre ocho patas y parece un osito de peluche al microscopio. El tardígrado —u “oso de agua”— es, seguramente, el animal más duro del planeta.
La lista de lo que soporta parece inventada: el vacío del espacio, temperaturas de casi −272 °C (a un grado del cero absoluto) y de +150 °C, presiones varias veces las del fondo del océano, y dosis de radiación miles de veces las que te matarían a ti.
¿Su truco? Cuando el ambiente se vuelve imposible, el tardígrado expulsa casi toda su agua, se encoge en una bolita llamada tun y prácticamente apaga su metabolismo: deja de vivir en el sentido normal, sin morir. Puede quedarse así durante años. Cuando vuelve el agua, revive como si nada.
En 2007, en la misión FOTON-M3, un grupo de tardígrados fue expuesto al espacio abierto —vacío y radiación solar directa— y varios volvieron vivos a la Tierra. Son el único animal que sabemos que ha sobrevivido a eso.
La vida es más terca de lo que crees: cabe entera en una bolita seca del tamaño de un grano de polvo, esperando su gota de agua.
Fuentes: Tardígrados y criptobiosis (estado de 'tun') · Experimento TARDIS, misión FOTON-M3 (2007): tardígrados sobreviven a la exposición al espacio abierto (Jönsson et al., Current Biology, 2008). ✓ Verificado a mano.
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